| 1 cuota de $29.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.900 |
| 1 cuota de $29.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.900 |
| 3 cuotas de $9.966,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.900 |
| 2 cuotas de $17.691,83 | Total $35.383,66 | |
| 6 cuotas de $6.781,32 | Total $40.687,92 | |
| 9 cuotas de $5.077,02 | Total $45.693,18 | |
| 12 cuotas de $4.267,47 | Total $51.209,73 | |
| 24 cuotas de $3.184,47 | Total $76.427,39 |
| 3 cuotas de $12.088,57 | Total $36.265,71 |
| 3 cuotas de $12.740,39 | Total $38.221,17 | |
| 6 cuotas de $7.016,53 | Total $42.099,20 |
| 6 cuotas de $7.066,86 | Total $42.401,19 | |
| 9 cuotas de $5.287,98 | Total $47.591,83 | |
| 12 cuotas de $4.330,76 | Total $51.969,19 |
| 18 cuotas de $3.512,25 | Total $63.220,56 |
El 24 de marzo de 1976, las Fuerzas Armadas, encabezadas por Jorge Rafael Videla, dieron un golpe de Estado. Se esperaba que los militares pudieran acabar con el terrorismo de los grupos guerrilleros y las bandas parapoliciales. La intención manifestada por ellos era restablecer la paz en el país. Sin embargo, pronto se hizo evidente que se había puesto en marcha un plan sistemático y clandestino de exterminio de personas, muy lejos de aquella idea inicial, que incluyó secuestros, torturas, desaparición forzada, detenciones ilegales, la apropiación ilegítima de bebés y el ocultamiento de su identidad. Toda oposición al régimen fue silenciada y perseguida; el Congreso y los partidos políticos fueron suprimidos; los gremios y sindicatos, proscriptos; el periodismo, hostigado y censurado. Pese a declarar el deseo de reorganizar la sociedad según una moral cristiana, los militares llevaron adelante un plan que violaría cualquier idea de ley humana o divina, y que incluía también la “purificación” de la Iglesia.
La Junta Militar sabía que no podía sentenciar a muerte a miles de personas y, menos aún, a miles de cristianos, sin que los obispos, la Nunciatura o el Papa alzaran sus voces. Si no se podía lograr el amparo de la Iglesia, al menos era fundamental contenerla. Para poder avanzar y legitimar su accionar, desplegaron frente a ella una estrategia tan premeditada como su plan de exterminio. La violencia previa fue superada por el terrorismo de Estado.
Gracias a información hasta ahora desconocida, Confesiones de Estado pone al descubierto los cinco pasos de esa estrategia y aporta un nuevo y perturbador aspecto en la relación entre el gobierno militar y la Iglesia. Omisiones, complicidades, declaraciones ambiguas, revelaciones y silencios que marcaron a la Argentina durante el régimen del terror.
