| 1 cuota de $46.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $46.900 |
| 1 cuota de $46.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $46.900 |
| 3 cuotas de $15.633,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $46.900 |
| 2 cuotas de $27.750,73 | Total $55.501,46 | |
| 6 cuotas de $10.636,92 | Total $63.821,52 | |
| 9 cuotas de $7.963,62 | Total $71.672,58 | |
| 12 cuotas de $6.693,80 | Total $80.325,63 | |
| 24 cuotas de $4.995,04 | Total $119.881,09 |
| 3 cuotas de $18.961,67 | Total $56.885,01 |
| 3 cuotas de $19.984,09 | Total $59.952,27 | |
| 6 cuotas de $11.005,86 | Total $66.035,20 |
| 6 cuotas de $11.084,81 | Total $66.508,89 | |
| 9 cuotas de $8.294,52 | Total $74.650,73 | |
| 12 cuotas de $6.793,07 | Total $81.516,89 |
| 18 cuotas de $5.509,18 | Total $99.165,36 |
Solo el que ama la vida, piensa en la muerte
“El Duelo es un territorio oscuro, misterioso, casi inaccesible. Una conmoción que nos sorprende, nos toma desprevenidos y cambia nuestro entorno en un instante. No importa lo preparados que creamos estar para enfrentar una pérdida, esa preparación jamás será suficiente. Cuando ocurre, todo se desmorona y por un tiempo nada tiene sentido. Algo se quiebra en nosotros, el mundo se derrumba y nos muestra su aspecto más cruel.”
Con estas palabras describe Gabriel Rolón cuál será el camino a transitar en su nuevo ensayo: la pérdida. Sí, la muerte, sin rodeos (la propia, y la de los que amamos), pero también la falta imprevista (o no tanto) de todo aquello que nos sostiene anclados a la vida. La pérdida de un trabajo, una pareja, un hogar, el reconocimiento de un otro y hasta la juventud nos empujan al duelo. Y es ahí, en ese soplo en el que el dolor se hace carne y la pena se devora las palabras, que Gabriel Rolón comparte su reflexión aguda, certera, siempre lúcida. Por eso, su nuevo libro se nutre de mitología y de música, de cine y literatura, de casos clínicos y teoría analítica. Porque es una mirada que indaga en el padecimiento y a la vez en los mecanismos que el Psicoanálisis como disciplina, y que el arte como forma de entender el mundo, nos tienden a modo de puentes para superar lo ausente. Y es que el Duelo –y en esto Rolón es tan claro como firme– es una “guerra” íntima. Una prueba, tal vez la más dura, que nos pone cara a cara con lo que perdimos y con lo que podemos crear a partir de lo perdido. Una batalla salvaje que nos transforma de una vez y para siempre. Y que en su impiadosa deriva nos lleva hacia un renacer que nos hace más humanos.
