| 1 cuota de $44.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $44.900 |
| 1 cuota de $44.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $44.900 |
| 3 cuotas de $14.966,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $44.900 |
| 2 cuotas de $26.567,33 | Total $53.134,66 | |
| 6 cuotas de $10.183,32 | Total $61.099,92 | |
| 9 cuotas de $7.624,02 | Total $68.616,18 | |
| 12 cuotas de $6.408,35 | Total $76.900,23 | |
| 24 cuotas de $4.782,03 | Total $114.768,89 |
| 3 cuotas de $18.153,07 | Total $54.459,21 |
| 3 cuotas de $19.131,89 | Total $57.395,67 | |
| 6 cuotas de $10.536,53 | Total $63.219,20 |
| 6 cuotas de $10.612,11 | Total $63.672,69 | |
| 9 cuotas de $7.940,81 | Total $71.467,33 | |
| 12 cuotas de $6.503,39 | Total $78.040,69 |
| 18 cuotas de $5.274,25 | Total $94.936,56 |
Solo el que ama la vida, piensa en la muerte
“El Duelo es un territorio oscuro, misterioso, casi inaccesible. Una conmoción que nos sorprende, nos toma desprevenidos y cambia nuestro entorno en un instante. No importa lo preparados que creamos estar para enfrentar una pérdida, esa preparación jamás será suficiente. Cuando ocurre, todo se desmorona y por un tiempo nada tiene sentido. Algo se quiebra en nosotros, el mundo se derrumba y nos muestra su aspecto más cruel.”
Con estas palabras describe Gabriel Rolón cuál será el camino a transitar en su nuevo ensayo: la pérdida. Sí, la muerte, sin rodeos (la propia, y la de los que amamos), pero también la falta imprevista (o no tanto) de todo aquello que nos sostiene anclados a la vida. La pérdida de un trabajo, una pareja, un hogar, el reconocimiento de un otro y hasta la juventud nos empujan al duelo. Y es ahí, en ese soplo en el que el dolor se hace carne y la pena se devora las palabras, que Gabriel Rolón comparte su reflexión aguda, certera, siempre lúcida. Por eso, su nuevo libro se nutre de mitología y de música, de cine y literatura, de casos clínicos y teoría analítica. Porque es una mirada que indaga en el padecimiento y a la vez en los mecanismos que el Psicoanálisis como disciplina, y que el arte como forma de entender el mundo, nos tienden a modo de puentes para superar lo ausente. Y es que el Duelo –y en esto Rolón es tan claro como firme– es una “guerra” íntima. Una prueba, tal vez la más dura, que nos pone cara a cara con lo que perdimos y con lo que podemos crear a partir de lo perdido. Una batalla salvaje que nos transforma de una vez y para siempre. Y que en su impiadosa deriva nos lleva hacia un renacer que nos hace más humanos.
