| 1 cuota de $43.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $43.000 |
| 1 cuota de $43.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $43.000 |
| 3 cuotas de $14.333,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $43.000 |
| 2 cuotas de $25.443,10 | Total $50.886,20 | |
| 6 cuotas de $9.752,40 | Total $58.514,40 | |
| 9 cuotas de $7.301,40 | Total $65.712,60 | |
| 12 cuotas de $6.137,17 | Total $73.646,10 | |
| 24 cuotas de $4.579,67 | Total $109.912,30 |
| 3 cuotas de $17.384,90 | Total $52.154,70 |
| 3 cuotas de $18.322,30 | Total $54.966,90 | |
| 6 cuotas de $10.090,66 | Total $60.544 |
| 6 cuotas de $10.163,05 | Total $60.978,30 | |
| 9 cuotas de $7.604,78 | Total $68.443,10 | |
| 12 cuotas de $6.228,19 | Total $74.738,30 |
| 18 cuotas de $5.051,06 | Total $90.919,20 |
Existen dos “Pensamientos del 68”. El primero hizo posible el evento; el segundo fue posible gracias a él. Uno es la causa, el otro la consecuencia. Deleuze, Foucault, Althusser, Lacan, Barthes y algunos otros que más tarde se convirtieron en figuras clave de la teoría francesa, eran profesores sabios antes de mayo y producto puro de lo que vino después.
Por otra parte, el otro pensamiento del 68 sirvió de combustible para la llama de una historia que, recordemos –porque a menudo se olvida–, fue planetaria.
Este pensamiento genealógico de mayo del 68 debe buscarse en las vanguardias literarias: Futurismo, Surrealismo, Letrismo. Pero también en el pensamiento de Henri Lefebvre, un nietzscheano de izquierda, marxista hedonista, reformista revolucionario de la vida cotidiana, opuesto al pensamiento mágico estructuralista; así como en el freudomarxismo de Marcuse, crítico de la democracia y defensor de una estética política marxista; o en Guy Debord, feuerbachiano provocador que moviliza la fetichización de la mercancía y el espectáculo para reflexionar sobre la época; o finalmente en Raoul Vaneigem, que promueve una estética de la existencia que genera una vida superabundante como remedio para las vidas mutiladas.
Aquel mayo fue el escenario de una revolución metafísica contra toda figura de autoridad. La generación del 68 que le siguió no sólo carecía de padre, sino también de brújula. El pensamiento posterior a 1968 se caracterizó por los movimientos sin rumbo. Pero la historia había avanzado; se había producido un momento crucial de descristianización. Además, un paso decisivo hacia el nihilismo.
