| 1 cuota de $26.600 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $26.600 |
| 1 cuota de $26.600 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $26.600 |
| 3 cuotas de $8.866,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $26.600 |
| 2 cuotas de $15.739,22 | Total $31.478,44 | |
| 6 cuotas de $6.032,88 | Total $36.197,28 | |
| 9 cuotas de $4.516,68 | Total $40.650,12 | |
| 12 cuotas de $3.796,48 | Total $45.557,82 | |
| 24 cuotas de $2.833,01 | Total $67.992,26 |
| 3 cuotas de $10.754,38 | Total $32.263,14 |
| 3 cuotas de $11.334,26 | Total $34.002,78 | |
| 6 cuotas de $6.242,13 | Total $37.452,80 |
| 6 cuotas de $6.286,91 | Total $37.721,46 | |
| 9 cuotas de $4.704,35 | Total $42.339,22 | |
| 12 cuotas de $3.852,78 | Total $46.233,46 |
| 18 cuotas de $3.124,61 | Total $56.243,04 |
En América Latina, las calles y las redes son caja de resonancia de un descontento social generalizado y de un creciente cuestionamiento a la democracia: protestas callejeras y paros contra medidas gubernamentales; manifestaciones a favor o en contra de presidentes, congresos y tribunales; encendidas campañas pro- y antiderechos. ¿Alcanza con hablar de polarización y antipolítica, o hay que refinar los conceptos para comprender mejor de qué se quejan quienes se quejan y por qué votan como lo hacen?
Este libro traza algunas coordenadas para caracterizar y distinguir las formas de ese hartazgo social, y potenciar la búsqueda de salidas sin anteojeras analíticas. Así, aporta tres escenarios: la polarización ideológico-afectiva, en la que el adversario se presenta como el responsable de todos los problemas mientras que los propios son quienes pueden resolverlos (como en Brasil, Uruguay y la Argentina); el descontento generalizado, en el que las élites políticas son percibidas como separadas y hasta contrarias a los intereses de las mayorías sociales (como en Colombia, Chile y Perú), y la polarización centrada en la irrupción de un líder, un outsider que propone un futuro promisorio asociado a su figura (como AMLO en México y Bukele en El Salvador).
La variedad de escenarios de conflicto tiene sin embargo un marco común: la crisis de las izquierdas latinoamericanas no termina y las derechas radicales lo están aprovechando con líderes capaces de encarnar el descontento. La pregunta, inquietante, está abierta: ¿se está construyendo un nuevo consenso organizado por la ultraderecha, o atravesamos solo un nuevo capítulo de un tiempo de agitación y frustraciones sin final a la vista?
