| 1 cuota de $44.999 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $44.999 |
| 1 cuota de $44.999 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $44.999 |
| 3 cuotas de $14.999,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $44.999 |
| 2 cuotas de $26.625,91 | Total $53.251,82 | |
| 6 cuotas de $10.205,77 | Total $61.234,64 | |
| 9 cuotas de $7.640,83 | Total $68.767,47 | |
| 12 cuotas de $6.422,48 | Total $77.069,79 | |
| 24 cuotas de $4.792,58 | Total $115.021,94 |
| 3 cuotas de $18.193,09 | Total $54.579,29 |
| 3 cuotas de $19.174,07 | Total $57.522,22 | |
| 6 cuotas de $10.559,76 | Total $63.358,59 |
| 6 cuotas de $10.635,51 | Total $63.813,08 | |
| 9 cuotas de $7.958,32 | Total $71.624,91 | |
| 12 cuotas de $6.517,73 | Total $78.212,76 |
| 18 cuotas de $5.285,88 | Total $95.145,89 |
Este libro forma parte de un proyecto que inicié hace algunos años y se propone responder una pregunta: ¿cómo y cuándo se construyó la Argentina? Pero ¿de qué hablamos cuando hablamos de Argentina? ¿De un Estado? ¿De un territorio determinado? ¿De una identidad cultural? ¿De un espacio económico y social? Hablamos de todo eso al mismo tiempo. Argentina es, a esta altura del siglo XXI, todas esas cosas, pero a principios del siglo XIX no era ninguna de esas cosas, sencillamente porque no existía. Me pareció que las fechas límite, para el inicio y el final de esta indagación, podían ser 1806 y 1916. Y divido el proyecto en cuatro libros. El primero, Los días de la Revolución, va de 1806 a 1820. El segundo, Los días de la violencia, de 1820 a 1852. Éste, el tercero, arranca en 1852 y termina en 1880. En 1852 se produce la batalla de Caseros, en la que son derrotados la provincia de Buenos Aires y su gobernador, Juan Manuel de Rosas, y con esa derrota se derrumba la Confederación, la estructura política que había vinculado a las provincias rioplatenses a lo largo de dos décadas. A partir de entonces las provincias emprenden un camino nuevo: empiezan a erigir un Estado, sobre la base de la aprobación, en 1853, de una Constitución Nacional republicana, representativa y federal. Aceptan renunciar a una parte de su poder, es decir, de su soberanía, para entregarla a esa entidad nueva, a ese Estado central que deberá edificarse por encima de ellas. El proceso no va a ser fácil. A lo largo de estas casi tres décadas las provincias y ese Estado central que están consolidando pasan por un montón de vaivenes y de conflictos. Pero, más allá de ellos, la tendencia parece irreversible. Escribir estos libros es caminar por un desfiladero estrechísimo del que uno puede caerse fácilmente, hacia un lado, el del hermetismo, o hacia el otro, el de la simplificación. La única solución que encuentro, o más bien el único consuelo, es pensar, mientras escribo, que son una lección, o una serie de lecciones, que intentan ser amenas pero rig
Eduardo Sacheri.
