| 1 cuota de $42.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $42.900 |
| 1 cuota de $42.900 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $42.900 |
| 3 cuotas de $14.300 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $42.900 |
| 2 cuotas de $25.383,93 | Total $50.767,86 | |
| 6 cuotas de $9.729,72 | Total $58.378,32 | |
| 9 cuotas de $7.284,42 | Total $65.559,78 | |
| 12 cuotas de $6.122,90 | Total $73.474,83 | |
| 24 cuotas de $4.569,02 | Total $109.656,69 |
| 3 cuotas de $17.344,47 | Total $52.033,41 |
| 3 cuotas de $18.279,69 | Total $54.839,07 | |
| 6 cuotas de $10.067,20 | Total $60.403,20 |
| 6 cuotas de $10.139,41 | Total $60.836,49 | |
| 9 cuotas de $7.587,10 | Total $68.283,93 | |
| 12 cuotas de $6.213,70 | Total $74.564,49 |
| 18 cuotas de $5.039,32 | Total $90.707,76 |
En plena guerra fría, Hugh Hefner crea la que pronto se convertiría en la revista para adultos más vendida del mundo: Playboy, que no era simplemente una revista de chicas con o sin bikini, sino un vasto proyecto arquitectónico-mediático que tenía como objetivo desplazar la casa heterosexual como núcleo de consumo y reproducción. De la misma manera que la sociedad ilustrada creyó que la celda individual podía ser un enclave de reconstrucción del alma criminal, Playboy confió a la mansión de soltero la fabricación del nuevo hombre moderno.
Este ensayo nos adentra en el archipiélago Playboy: un Disneyland para adultos hecho de mansiones, camas redondas, grutas tropicales, habitaciones temáticas, circuitos de vigilancia, piscinas transparentes, residencias de conejitas, aviones equipados con pista de baile y termas romanas... Este complejo funciona como el primer burdel multimedia de la historia, una pornotopía moderna instalada en la cultura de los medios de comunicación de masas y en la arquitectura del espectáculo. Y también sirve de laboratorio para estudiar las mutaciones que van desde la guerra fría hasta un capitalismo caliente cuyos medios de producción son el sexo, las drogas y la información, y donde la arquitectura funciona como un escenario en el que se teatraliza la identidad masculina.
